
Amigos ya tenia muchas ganas de presentar a una princesita muy especial, mi hermana Irene.
Con tan sĂłlo tres años se ha convertido igual que yo en una autentica heroĂna, una princesa de cuentos escondida tras de mĂ, siempre en un segundo plano, pero con la misma fuerza que yo para superar el dĂa a dĂa.
LLegaste sin avisar, causando una gran sorpresa y porque no tambiĂ©n tal impacto que no supimos como afrontarlo en un primer momento. Las dudas sobre si estarĂas bien nos machacaron hasta que pudimos ver tu carita.
Todos sabĂamos que si llegabas en ese momento tan crucial de nuestras vidas serĂa por algo y no dudamos que tĂş tambiĂ©n serĂas muy especial.
TodavĂa recuerdo como mama en nuestras noches interminables de imsonnio me hablaba de ti, de la prĂłxima llegada de una princesa en mi vida que compartirĂa juegos y vivencias y porque no, que tambiĂ©n algĂşn dĂa me cuidarĂa y harĂa que no estuviera nunca solo.
AĂşn recuerdo como mama me ponĂa mi mano en su tripita para que pudiera sentirte y cuando me dabas alguna patadita me partĂa de la risa sin ni siquiera ser consciente de que una nueva vida muy cerca de mi estaba surgiendo.
Tu nombre IRENE, tampoco lo dudaron nuestros padres. Su significado Paz, la paz que tanto necesitábamos en esos momentos y que tĂş estabas predestinada a traernos, sin embargo ahora te vemos que eres un autentico torbellino de risas y juegos, de caricias y abrazos, de espontaneidad que mucho se aleja de la realidad de aquel significado, sin embargo yo se que sĂ que lo cumpliste con creces porque les has ayudado a que supieran lo que es una maternidad “normal” y como bien dice mami se sienten tan afortunados por haber vivido la cara y cruz que no nos cambiarĂan por nada en este mundo.
No fui consciente hasta hace poco que estabas ahĂ, muchas veces te confundĂa con uno de mis muñecos. Te acuerdas cuando apretaba tu manita a ver si cantabas? Todos se reĂan menos tu que la verdad no te hacĂa ni pizca de gracia.

Hoy a tus tres años puedo sentir como lo que eres, mi hermana, una compañera autentica de juegos, una mami que se preocupa por mĂ cuanto tengo moquitos o sed para ir corriendo a decĂrselo a mama o traĂ©rmelo tu misma y limpiarme, una taponera que ayuda a papa en clasificar los tapones y que sale corriendo a por ellos cuando ve uno tirado en la calle, una princesa que le cuenta a mama que ella quiere trabajar en el hospital para curar a su hermano Izan o que no entiende porque estoy malito si no me han dado dalcy, y sobre todo una hermana que sabe como nadie el vinculo que esa palabra conlleva y que a veces olvida hasta su propio nombre para decir muy muy alto que eres la hermana de Izan cuando te preguntan tu nombre mientras que todos acuden a mĂ.
Si Irene eres la princesa olvidada de esta historia, a la que hemos privado muchas veces de su momento de gloria como niña que eres, pero no olvides nunca que para nosotros eres una autentica heroĂna que nos has llenado de alegrĂas y risas, de luz y de amor y que como en cada cuento tendrás tu final feliz y conseguirás lo que te propongas siempre con el amor incondicional de tu hermano Izan.
